Guarderia, ¿si o no?

Uno de los primeros dilemas, y probablemente uno de los más difíciles, a los que nos enfrentamos como padres es decidir si llevamos a nuestro hijo a la guardería o si preferimos que los primeros años los pase en casa.

guarderia

En primer lugar, hay que destacar que la educación obligatoria en España comienza a los 6 años, así que “escolarizarlos” antes es una decisión totalmente personal y que depende de muchísimos factores. Principalmente, las circunstancias particulares de cada familia, la disponibilidad que los padres tengan en cuanto a tiempo o la opción de poder dejar a los niños con parientes mientras trabajan. Desde nuestro punto de vista, ninguna opción es mejor que otra, uno no es mejor o peor padre por decidir llevar a su hijo a la guardería o por cuidarlo en casa.

Hay que decir que, aunque hay un sinfín de libros y estudios sobre este tema, todo está basado en experiencias ajenas y estudios observacionales y que apenas hay estudios fiables que saquen datos concluyentes. Quizá, el más completo sea “The Nichd Study of Early Child Care and Youth Development” desarrollado por el Departamento de Salud de Estados Unidos (disponible en internet para su consulta).

Partiendo de esta base, en esta entrada pretendemos resaltar las principales ventajas e inconvenientes que puede tener cada opción para que cada uno podáis decidir cuál consideráis más conveniente.

Salud

Todos hemos oído eso de: “Uy, ¿lo vas a llevar a la guardería? Pues prepárate para que esté todo el día malito”. Sí es cierto que hay estudios que parecen corroborar la relación existente entre la escolarización precoz (antes de los 2 años) y el aumento de enfermedades infantiles. Además, estos estudios demuestran que es un dato que no depende del entorno social o demográfico.

Es verdad que se ponen más malitos porque están en contacto con otros niños y están más expuestos a contraer enfermedades (especialmente infecciones respiratorias, otitis, diarreas, etc.), pero no es menos cierto que esto podría ayudar al desarrollo del sistema inmunológico. Hay estudios (ej: reportaje “Ochoa Sangrador C. ¿Existen beneficios asociados a la asistencia a guardería? Evid Pediatr. 2011;7:1”, publicado en el número de marzo de 2011 de la revista “Evidencias de Pediatría”) que reflejan que los niños que van a la guardería son más propensos a coger enfermedades los primeros años, pero que esto podría ayudarles a enfermar menos cuando van al colegio, aunque no está totalmente demostrada esta causa-efecto. También es cierto que no todos los niños muestran la misma propensión a contraer enfermedades.

salud niño

Este parece ser el factor principal y más objetivo a la hora de aconsejar que los niños, especialmente los más pequeños, no vayan a la guardería. No quiere decir que si no van a la guardería no vayan a enfermar más adelante, pero es verdad que parece que es mejor que caigan enfermos cuando más desarrollado esté el sistema inmunológico.

Por otro lado, para los niños con enfermedades crónicas, sí se podría decir que el no ir a la guardería puede ser una prevención rentable.

Desarrollo afectivo y social

El estudio llevado a cabo por el Departamento de Salud de EE.UU. demostró que los niños que han sido cuidados en casa por los padres (principalmente por la madre) no presentan un desarrollo distinto que aquellos que han sido cuidados por personas ajenas a su entorno familiar (en guarderías y centros infantiles).

Por otro lado, sí que se detectó que un mayor desarrollo del niño puede estar relacionado con la calidad de los centros en los que son cuidados. Los niños que acuden a centros de mayor “calidad” (ej: ratio niños-profesor, tamaño del grupo, preparación y actitud del educador…) tienen, de alguna manera, un mejor desarrollo cognitivo y un mejor uso del lenguaje durante los 4 primeros años de vida. También muestran una mayor predisposición para cooperar con respecto a aquellos que acuden a centros de peor “calidad”.

guarderia niños

Se observa que la guardería fomenta las relaciones sociales. El niño aprende desde pequeño a respetar a los demás, a interrelacionarse con otros, a compartir, a jugar en grupo, etc.

Asimismo, el estudio también reflejó que el comportamiento de los niños se veía afectado por el número de horas que estos pasaban en la guardería. Así, los niños que pasaban, en total, mayor número de horas en la guardería, presentaban más problemas de comportamiento que aquellos que estaban menos. Aunque los propios autores señalan que estos comportamientos pueden considerarse dentro del ámbito de la “normalidad”.

En cualquier caso, parece que el comportamiento de los niños está principalmente asociado a las características parentales y familiares, independientemente de si han sido cuidados en casa o en centros externos. O sea, que como ya sabíamos, la familia juega un papel esencial en la educación de los hijos ya que a esas edades el aprendizaje tiene que ver más con las capacidades afectivas, la relación con los demás y las destrezas en la comunicación, que con las didácticas.

Económico

Este es, sin duda, el factor más sencillo de medir. La necesidad, o la decisión, de llevar a nuestro hijo a la guardería supone un desembolso de dinero que, en función de a qué guardería y en qué ciudad, pueden suponer gastos nada desdeñables. Es aconsejable que, si los vais a llevar a la guarde, os informéis de las becas y ayudas que existen, ya sean estatales o de cada comunidad autónoma, para poder aprovecharos del mayor número posible.

suma

Pero no solo el llevarlo a la guardería supone un desembolso. En el caso de que se opte por cuidar al niño en casa, hay que tener en cuenta que, o bien será necesario contratar una persona que se quede a cargo del niño, o bien que uno de los padres no trabaje con lo que habrá que contar con menos ingresos en casa. En caso de familias monoparentales, esta desventaja se acentúa.

Otra cosa distinta es el caso en el que uno de los dos no trabaje de antemano o que se disponga de ayuda externa, como los abuelos. En ese caso, sí que el cuidarle en casa supondrá un ahorro.

Así que, en resumen, se pueden considerar los siguientes beneficios y desventajas de llevar a tus hijos a la guardería:

  • Beneficios:
    • Psicosociales: mayor facilidad para interrelacionarse con otros niños.
    • Mayor desarrollo cognitivo y de lenguaje (centros de mayor calidad).
  • Desventajas:
    • Salud: es probable que, sobre todo los primeros años, el niño se ponga malo con más asiduidad.
    • Económico: las guarderías, por regla general, son caras y supondrán un gasto importante para las familias.

En cualquier caso, y como decíamos al principio, es un tema muy personal que depende de las condiciones particulares de cada familia y de cada niño. Así que, estad tranquilos, la decisión que toméis seguro que será la correcta. Y, si no, pensad que siempre se puede cambiar de opción.

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